Se ponen las costillas a cocinar en el agua, con la cebolla junca por 45 minutos. Aparte, se cocina el maíz (solo un hervor), se saca, se desquebraja (se muele en grueso), y se mezcla con el tomate, el ajo, la semilla de cilantro, sal y pimienta; se muele otra vez en fino y se guarda la masa.
Al caldo de las costillas se le agregan los fríjoles verdes y las papas, y se deja hervir por 25 minutos. Luego, se añaden las berenjenas, la ahuyama, el repollo, la sal y el comino y se deja conservar a fuego medio por 15 minutos.
Se sube el fuego para que hiervan y se le agrega la masa, tomando porciones con la mano y apretando (que esta se escape por entre los dedos ruyas) y caiga al caldo.
Se le agregan las guacas y el orégano, se deja reposar por 10 minutos y se sirve. Nota: las guacas santandereanas son diferentes a las guascas de tierra fría, pues tienen un sabor ligeramente picante.